El tren 1473 parte de
Yichang a las 13:30 hacia nuestro próximo destino, Jishou (la
recomendación general es verificar los horarios de los trenes en
TravelChinaGuide.com), donde buscaremos
un medio de transporte que nos conduzca a Fenghuang. El tren llega a
Jishou a las 20:26 horas.
La elección del billete
no ha sido la correcta: tres euros por cuatrocientos veintiséis
kilómetros, pero se trata de un vagón de 2ª clase atestado de pasajeros
sentados en rectos asientos de skay o de pie, en los pasillos, engullendo
noodles, el equivalente chino a la comida rápida o fast food de occidente;
sin embargo, es imposible apercibirse de la realidad china si el viajero
no prueba esta experiencia.
A través de las
ventanas, que permanecen abiertas para combatir el calor que la humedad
intensifica, el paisaje de pequeños montículos se salpica de
construcciones alejadas y de algunas poblaciones de menor tamaño, mientras
una fina lluvia cae mansamente. A veces, aparecen carreteras que
denotan el esfuerzo del gobierno en las infraestructuras para comunicar el
país, una constatación permanente a lo largo de nuestra estancia.
También, parejas de granjeros con enormes y coloridos paraguas. Hoy
tampoco verá el sol la provincia de Hubei.
Conforman un paisaje de
belleza increíble, estos campos de cultivo de arroz, de maíz, tamizados
por la niebla pertinaz.
Inevitablemente, nos
lamentamos de la comunicación imposible con los pasajeros. ¿Dónde se
dirigen éstos, algunos de los cuales permanecerán de pie quizás durante
diez o más horas?
Transcurrido la mitad
del trayecto, el paisaje, que mantiene su verdor, se torna montañoso, con
torrenteras que descienden hasta los mismos raíles. Ahora, las
edificaciones son más frecuentes, constituyéndose en numerosos núcleos de
población en la inmensidad del campo cultivado.
El tren alcanza su
destino cuarenta y cinco minutos más tarde de la hora prevista.
Inmediatamente, nos dirigimos a las taquillas de la estación para adquirir
los billetes del siguiente tramo, Jishou - Liuzhou, que realizaremos
dentro de dos días para alcanzar Yangshuo (Jishou - Liuzhou - Guilin -
Yangshuo). Con las dificultades habituales, conseguimos que nos
extiendan tres billetes para el tren 2011, con parada en Jishou a las
19:36 y llegada a Liuzhou a las 04:20 horas (la recomendación general es
verificar los horarios de los trenes en
TravelChinaGuide.com). Confiemos en
que nuestras señas hayan sido suficientemente clarificadoras de que
queremos viajar en litera.
Cruzamos la plaza de la
estación. Vemos una hilera de microbuses y sus propietarios
vociferando los destinos. Escucho "Fenghuang" y me dirijo a uno de
ellos. Diez minutos más tarde, el vehículo parte hacia allí, donde
llegamos una hora y media más tarde. Es de noche, pero se vislumbra
el río y las edificaciones iluminadas en la ribera. Nos acompañan al
hotel, que resulta una elección de pleno acierto; su nombre,
Phoenix Jiangtian Holiday Village.
Montse recuerda que ha
olvidado un bolso en el microbús y regresa al punto en el que éste se
detuvo, pero sus propietarios ya no se encuentran allí. Un
comerciante le acompaña a un puesto cercano desde el que llamar por
teléfono, porque conocen el número del conductor, pero no contesta.
Después de acreditarnos en el hotel, me encamino al autobús. El
comerciante pregunta a algunos vecinos; tras averiguar el lugar de
residencia del conductor, nos acompaña a su casa, y recuperamos nuestro
bolso.
Dejamos el equipaje en
la habitación y salimos a cenar en los puestos que diariamente se montan
en una arteria principal, la que cruza el río por el puente cubierto.
Ya hemos visto esto antes en otros lugares del mundo; entre el humo de las
cocinas, degustamos variedades de verdura y algo de pasta.