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Qinghua | De Wuyuan a
Huang shan
El desayuno del hotel es
chinese breakfast, por lo que, de nuevo, optamos por comprar leche y
pastas en una tienda cercana. Después, hablo por teléfono con el
consulado español y adquiero los billetes para nuestro siguiente destino: Huang Shan. El autobús sale a las 12:40, así que
únicamente tenemos tiempo de
visitar la más cercana de las aldeas, Qinghua, que conserva junto al río
un puente y una noria de novecientos años de antigüedad. Es un
entorno precioso y una visita habitual del turismo interno.

En el camino desde
Wuyuan hasta allí, la amplia y renovada carretera transcurre junto a un
río majestuoso.
En la aldea, el puente
de madera, con sus pilares de piedra en forma de barco para mejor resistir
la corriente del río, observa impertérrito el deambular de las decenas de
turistas chinos que visitan el espacio.

  
  
A las 12:30 estamos ya
en la estación. Suponemos que el autobús nos lleva a Huang Shan; en
realidad, se trata de Huangshan Shi, o Tunxi, como también es conocida.
Cuidado con la confusión a la que da lugar. Huang Shan es la montaña
o el conjunto de picos y Huangshan Shi o Tunxi es una ciudad situada a
unos sesenta y cinco kilómetros de éstos.
Llegamos, por tanto, a
Tunxi, que puede ser una válida alternativa para desde Guangzhou o desde
Shenzhen viajar en avión y, desde allí, en taxi (no es muy caro: quince
euros, aproximadamente) hasta la población de las laderas del Huang Shan
en las que se halle el hotel, en nuestro caso, Tangkou.
El hotel del mismo
nombre, Tangkou Hotel, resulta con un aire muy europeo y unos precios
también muy europeos sin relación justa con su nivel. La
nota compensatoria la pone su personal, cuya amabilidad y atención
es fantástica.

Después de dejar el
equipaje, nos dirigimos nuevamente a la PSB - Public Security Bureau,
desde donde su máxima responsable realiza una llamada telefónica para
ponernos en contacto con una persona que me ofrece la primera noticia
tranquilizadora en días: me explica que, puesto que nuestro próximo
destino es Shanghai, acuda a la PSB - Public Security Bureau allí, que
puedo estar seguro y convencido de que no habrá ninguna dificultad en
extender diez días nuestro actual visado aunque éste haya sido obtenido en
Macao y aunque el agente de Macao y los de otras localidades me hayan
indicado, incluso por escrito, en una nota informal en inglés que me
permitiera comprender el mensaje, que deberemos abandonar el país el día
19/07/08.
Comemos en la
calle principal de Tangkou, que discurre como ribera norte y sur del río a
su paso por la localidad. Desde allí, envuelto en niebla, la
presencia del Huang Shan se yergue poderosa.
Idóneamente, después de
una primera noche en el pueblo, el ascenso a la montaña, con una duración
de tres horas por su camino más corto -conocido como "la ruta del este"-
y siete kilómetros de escalones, debería culminar en presenciar la puesta
de sol desde la cima, dormir en alguno de sus establecimientos hoteleros,
ser testigos del amanecer y descender por el camino más largo -conocido
como "la ruta del oeste"-, que cuenta con quince kilómetros de escalones.
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