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Shanghai
A la 01:00, nos hallamos
en una de las estaciones de autobuses de llegada a Shanghai, dos noches
antes de la fecha prevista, pero mi confianza ilimitada en la suerte me
lleva a indicar al taxi la dirección del hotel en el que habremos de
dormir la noche del 19 (atención: estamos en la noche del 16 al 17).
El taxista se frota las manos y sus compañeros se sorprenden. Me
alegra, es una buena señal; el hotel se hallará en una zona poco
identificada como alojamiento para viajeros que proceden de Huang Shan...
¡en autobús! El conductor deshace parte del recorrido que antes
hemos realizado con el autocar por Shanghai, esta ciudad increíble, un
escenario propio de Metrópolis o de Blade Runner, y,
finalmente, llegamos junto al estadio de fútbol. La recepción del
hotel lamenta no poder ofrecernos alojamiento hasta el 19, fecha del
inicio real de nuestra reserva, y ello me obliga a buscar habitación en
otro establecimiento. Hay varios en la zona, y es el
Asset Hotel el que nos acoge; sólo
tiene disponible una habitación con una cama de 150 cm., pero comprende
nuestra situación y nos ayuda. Nos gusta su actitud y, por ello, le
pedimos alojarnos una noche más, por lo que al día siguiente nos preparan
una suite con lecho king size.
Pero... ¿cuál es la
causa de tanta precipitación? ¿qué hemos venido a hacer a Shanghai con
tanta prisa? Bien, es 17/07/08 y nuestro dichoso visado de Macao
finaliza el 19/07/08, por lo que, si no encontramos una solución rápida,
tendremos que abandonar el país antes de la fecha prevista, 25/07/08, lo
que impedirá finalizar el recorrido previsto y nos obligará a incurrir en
el coste económico que implica la cancelación o modificación de nuestros
billetes de avión.

Así que, a las 10:00,
estamos en la PSB - Public Security Bureau, adonde hemos llegado en metro,
siguiendo la recomendación del hotel. Si se observa un mapa de la
ciudad, el estadio y nuestro hotel se encuentran al oeste del río Huangpu,
a mitad de camino de los extremos de la ciudad. El PSB - Public
Security Bureau, por el contrario, se halla al este del río Huangpu, es
decir, cerca del Pudong, concretamente junto a ese edificio singular que
es el Museo de Ciencia y Tecnología de Shanghai (Shanghai Science and
Technology Museum).
Tras dos horas y media
de cola (pero es natural; no se trata de ningún problema organizativo, muy
al contrario: el PSB de Shanghai y su personal son altamente eficaces y
eficientes) y tras explicar mi problema y mostrar nuestras reservas de
hoteles y vuelos, se me pide que rellene un formulario que deberé
acompañar de la hoja de registro oficial del hotel. Obviamente,
tengo que regresar a éste para recogerla, pero antes cojo un turno nuevo
(un ticket de turno). Cuando regresamos, justo a tiempo para
utilizar el ticket, me confirman que nos ayudarán, pero hay un problema.
Atención, esto es importante: el registro -el formulario del hotel-
no está suficientemente pulcro; contiene tachaduras, y es un documento
relevante para que todo el mundo tenga claro que puede concederse la
extensión del visado porque la documentación está en regla. De modo
que me piden que regrese al hotel para solicitar un nuevo registro y se
comprometen a recepcionar la documentación el día siguiente, a las 09:00,
y a entregarme el visado a las 16:00.
Pero el día siguiente es
viernes, último día laboral, y mis oportunidades de éxito empiezan a
reducirse. Estoy nervioso por ello, aunque no puedo sino aceptar
esta propuesta.
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