A las 08:30 estamos de
nuevo en la PSB - Public Security Bureau. La documentación que
presentamos es correcta y vuelven a garantizarme que ese mismo día
dispondré de la extensión de los visados. Aprovechamos la mañana
para visitar el zoo de Shanghai; es una buena ocasión para observar de
cerca osos pandas (en estado salvaje no es tan obvio, y menos aún ahora,
ya que Sichuan , un enclave estratégico paraa ello, no es una zona de
visita recomendada).
El recorrido por el zoo
de Shanghai no es todo lo cómoda y agradable que hubiéramos deseado, ya
que las agujetas impiden a algunos de nosotros caminar con normalidad.
La visita a la jaula de los osos panda compensa el calor sofocante del
lugar.
Después, en el
espectáculo de las focas -que no calificaríamos de vibrante-, nos hace
gracia que la música sea rumba española (es gracioso, ¿no?).
De regreso a la PSB -
Public Security Bureau, un último susto; los visados no están a la hora
prometida, pero la diligente funcionaria que me ha atendido por la mañana
revisa en el terminal su situación y me asegura que dispondremos de ellos
a las 16:30, como así sucede. Ya muchísimo más tranquilos y con la
seguridad de que podremos continuar y finalizar nuestro viaje en la fecha
prevista, nos dirigimos al Pudong, en la misma orilla este del río Huangpu
en la que ya nos encontramos.
Deambulamos con paso
lento entre los rascacielos hasta alcanzar la ribera; allí, fascinados por la iluminación con aspecto de luz de gas del Bund, en la
otra orilla, descansamos observando los cruceros y barcos de carga que,
ahora como en el siglo pasado, utilizan el río como vía de comunicación
con el interior de China.
El Bund dibuja un
diminuto skyline con sus edificios de la década de los treinta
construidos antes del triunfo de la revolución comunista, que albergaron y
albergan aún hoy entidades financieras y comerciales. Es una estampa
cinematográfica, casi literaria. Al fin y al cabo, nos hallamos en
Shanghai y en el espacio probablemente más icónico de la ciudad.
Cruzamos el Bund por
debajo del Huangpu, a través del Sightseeing Tunnel, un paso a medio
camino entre la creación de un paranoico y una más que atrevida propuesta
para una simple vía de comunicación entre las dos orillas del río.